Planes y pagos
A qué pertenece un plan, qué decide, cómo se paga y qué ocurre al dejar de pagarlo.
Revisado el 10 de octubre de 2026
El plan es de la cuenta
Un plan no pertenece a un Espacio de trabajo: pertenece a la cuenta que lo creó. Una misma cuenta puede tener varios Espacios, y su plan los cubre todos.
De ahí que los topes se cuenten sumando. Las personas de una cuenta son las personas distintas de todos sus Espacios, no las de cada uno por separado: quien está en tres Espacios de la misma cuenta cuenta una vez.
Qué decide un plan
Tres números —cuántos tableros, cuántas personas y de qué tamaño pueden ser los archivos adjuntos— y qué funciones están disponibles.
Las cifras no se escriben en esta guía a propósito. Se editan desde la administración y un texto copiado aquí acabaría diciendo algo distinto de lo que la aplicación aplica. La pestaña Facturación de cualquier Espacio muestra las que rigen y lo consumido de cada una.
Y muestra las de la cuenta, que no siempre son las del plan: quien se suscribió cuando el plan ofrecía otra cosa conserva lo que contrató aunque el plan cambie después.
Pagar un plan
El alta se hace desde la pestaña Facturación del Espacio de trabajo, con tarjeta, y queda asociada a la cuenta.
Los datos de la tarjeta no pasan por Kanbanly. El navegador los envía directamente a la pasarela de pago, que devuelve un identificador; lo que se guarda es ese identificador, la marca y los cuatro últimos dígitos.
Mientras no haya una pasarela configurada en el servidor, esa misma pantalla lo advierte: el plan se activa de verdad y no se cobra nada.
Cada cobro queda en el historial de esa pantalla, con un comprobante descargable. Es un comprobante de pago y no una factura: no está reportado a la DIAN.
La renovación
La suscripción se cobra una vez al mes, el día en que termina el periodo ya pagado. El periodo nuevo empieza donde acabó el anterior, de modo que un retraso en el cobro no quita ni añade días.
El importe se vuelve a calcular en cada ciclo y nunca supera dos cosas a la vez: lo acordado al suscribirse y el precio publicado hoy. Si el precio baja, el cobro baja; si sube, no se le aplica a quien ya está pagando.
En un plan que se cobra por persona se vuelve a contar la gente, así que el importe sigue al tamaño de la cuenta.
Un cobro que falla se reintenta los días siguientes. El plan sigue activo mientras dure el periodo ya pagado; si no hay forma de cobrar, al terminar ese periodo la cuenta vuelve al plan gratuito.
Cancelar y reanudar
Cancelar detiene los cobros siguientes y no corta el mes en curso: el periodo ya pagado se respeta hasta su última fecha, que la pantalla indica.
Hasta que esa fecha llegue, la suscripción puede reanudarse desde el mismo sitio y todo continúa sin interrupción.
Los planes contratados
Una organización puede tener un plan acordado por escrito en lugar de una suscripción con tarjeta. Se factura fuera de la aplicación y no pasa por la pasarela, así que a esa cuenta no se le pide ninguna tarjeta.
Un contrato tiene fecha de fin, y Facturación la muestra junto al plan. Mientras hay uno en vigor, esa pantalla no ofrece pagar con tarjeta ni cambiar de plan a mano: las dos cosas dejarían la cuenta con dos versiones distintas de lo que paga.
Renovar es acordar el siguiente. Antes de que el contrato entre en su último mes, y de nuevo si termina sin renovarse, sale un aviso por correo.
Qué ocurre al volver al plan gratuito
No se borra nada. Los tableros, las listas y las tarjetas siguen donde estaban, con todo su contenido.
Lo que cambia es lo que puede crearse a partir de ese momento. Una cuenta con más tableros de los que admite el plan gratuito los conserva todos y no puede añadir uno más hasta bajar del tope; lo mismo ocurre con las personas.