Políticas de privacidad

Qué datos guarda Kanbanly, por qué los guarda, con quién los comparte y qué puedes pedirnos que hagamos con ellos.

Actualizado el 5 de septiembre de 2026

En corto

Kanbanly es una herramienta para organizar trabajo en tableros. Para funcionar necesita saber quién eres y guardar lo que escribes: tus tableros, tus listas, tus tarjetas y lo que pones dentro de ellas. Eso es prácticamente todo lo que guardamos.

No vendemos datos a nadie. No hay publicidad. No hay rastreadores de terceros ni herramientas de analítica: si abres las peticiones de red de tu navegador mientras usas Kanbanly, no verás una sola llamada a una empresa de medición, porque no la hay.

Lo que sí hacemos está escrito abajo con detalle, incluidas las partes incómodas: qué queda registrado cuando borras algo, qué se manda por correo y qué ven las personas con las que compartes un tablero.

Qué datos recogemos

Los agrupamos por el motivo por el que existen, no por dónde se guardan. Ninguno se pide «por si acaso»: cada uno de estos grupos sostiene una función concreta de la aplicación.

Datos de la cuenta
Tu correo electrónico y tu contraseña —o tu cuenta de Google, si entras por ahí—, tu nombre, tu foto, tu nombre de usuario y tu idioma. Son lo mínimo para poder entrar, para que tus compañeros te reconozcan en un tablero y para escribirte en el idioma correcto.
Datos de tu perfil profesional
Puesto, departamento, organización y una breve biografía. Son opcionales, los rellenas tú y sirven para que quien te vea en un espacio de trabajo sepa quién eres. Puedes dejarlos vacíos y Kanbanly funciona igual.
Lo que creas dentro de Kanbanly
Espacios de trabajo, tableros, listas, tarjetas, descripciones, comentarios, listas de tareas, etiquetas, fechas, campos personalizados, archivos adjuntos y, si usas la vista de mapa, la dirección que le pongas a una tarjeta. Esto es el contenido: es tuyo, y lo guardamos porque es exactamente lo que has venido a guardar.
Registro de actividad
Cada tablero lleva un historial de lo que ha pasado en él: quién movió una tarjeta, quién la creó, quién la archivó y cuándo. Lo ven las personas que tienen acceso a ese tablero. Existe para que un equipo pueda reconstruir qué ocurrió sin tener que preguntar, y es la misma información que ya se ve en la propia tarjeta.
Avisos y sus preferencias
Qué avisos quieres recibir, por qué vía, y los avisos que se te han generado. Puedes apagarlos por tipo desde tu cuenta.
Datos de tu suscripción
Si contratas un plan de pago: qué plan, cuánto se cobró, en qué moneda, en qué estado quedó el cobro, hasta cuándo está pagado el periodo, la marca de la tarjeta y sus cuatro últimos dígitos. El número completo de la tarjeta, su fecha de caducidad y su código de seguridad NUNCA llegan a Kanbanly; los recoge la pasarela de pagos en su propio formulario.
Lo que nos escribes a soporte
El mensaje que envías, de qué categoría es y un pequeño contexto que se adjunta solo para poder ayudarte: tu nombre, tu correo, tu plan, tu idioma y desde qué pantalla escribías. No se adjunta nada de tus tableros: ni títulos de tarjetas, ni nombres de compañeros.
Datos técnicos de la conexión
Como cualquier servicio en internet, los servidores que alojan Kanbanly registran las peticiones que reciben, con la dirección IP y la fecha. Ese registro lo genera y lo conserva el proveedor de alojamiento, no lo consultamos de forma rutinaria, y sirve para diagnosticar caídas y detectar ataques.

Para qué usamos cada dato

Los datos de la cuenta sostienen la sesión y el control de acceso: sin saber quién eres, no hay forma de decidir qué tableros puedes abrir. El contenido se usa para enseñártelo a ti y a quien tú decidas, y para las funciones que operan sobre él: buscar, filtrar, ordenar, exportar un informe.

El correo se usa para tres cosas y ninguna más: confirmar tu cuenta y recuperar la contraseña, avisarte de lo que pasa en tus tableros según las preferencias que tú marques, y contestarte cuando escribes a soporte. Los informes por correo, si los activas, se mandan a la hora y con la frecuencia que hayas elegido.

Los datos de la suscripción se usan para cobrar el plan, para saber hasta cuándo está pagado y para emitir el comprobante. Los avisos de cobro fallido se mandan porque si no lo dijéramos, el plan se caería sin explicación.

No hacemos perfilado, no hay decisiones automatizadas que te afecten y no entrenamos ningún modelo con tu contenido.

Quién puede ver tus datos

Dentro de Kanbanly, el contenido de un tablero lo ven las personas que tienen acceso a ese tablero, y solo ellas. Quién tiene acceso lo decides tú al invitar, y el nivel de acceso —administrar, editar, comentar u observar— determina qué puede hacer cada uno. Un tablero marcado como privado no aparece en las búsquedas de quien no está dentro.

Esto no es una promesa escrita en un documento: son políticas de seguridad a nivel de fila en la propia base de datos. Una consulta que se olvide de filtrar por permisos no devuelve datos de más, porque la base ni siquiera se los entrega. La página de Seguridad lo explica en detalle.

Tu perfil tiene campos que decides tú si son visibles y para quién. Los que marques como privados no se muestran a otras personas, ni siquiera a compañeros de espacio de trabajo.

Dentro de nuestro equipo, el acceso a la base de datos con permisos de administración está limitado a las cuentas que lo necesitan para operar el servicio y para atender lo que nos escribes. Se usa para eso, no para leer tableros.

Los proveedores que intervienen

Kanbanly no lo hace todo solo. Estos son los servicios de terceros que tocan datos, qué datos tocan y para qué. La lista es completa: no hay ninguno más.

Supabase
Aloja la base de datos, gestiona la autenticación y guarda los archivos que subes. Es donde vive prácticamente todo. Las contraseñas las custodia su sistema de autenticación, cifradas; Kanbanly nunca ve ni guarda una contraseña en claro.
Vercel
Aloja y sirve la aplicación. Procesa cada petición que haces al abrir una página, y sus registros de servidor contienen la dirección IP desde la que te conectas.
Resend
Manda los correos: confirmaciones, recuperación de contraseña, avisos de tablero, informes y las respuestas de soporte. Recibe tu dirección de correo y el contenido del mensaje que se te envía.
Wompi
Procesa los pagos de los planes de pago. Los datos de tu tarjeta se introducen en su formulario y viajan a ellos, no a nosotros. De vuelta recibimos un identificador de la transacción, el importe, el estado, la marca de la tarjeta y sus cuatro últimos dígitos.
Google
Solo si lo usas. «Entrar con Google» comparte con nosotros tu correo, tu nombre y tu foto de perfil de esa cuenta. La vista de mapa carga los mapas desde Google Maps, lo que implica que tu navegador se conecta a Google al abrir esa vista.
Unsplash
Solo si lo usas. El buscador de fotos de portada consulta su catálogo, y las fotos que eliges se cargan desde sus servidores cuando se muestran.

Cookies y almacenamiento en tu navegador

Kanbanly usa las cookies que necesita para funcionar, y ninguna más. No hay cookies de publicidad, de analítica ni de terceros con fines de seguimiento, y por eso tampoco verás un aviso pidiéndote que aceptes nada: no hay nada que aceptar.

Cookies de sesión
Las que pone el sistema de autenticación para saber que has entrado y mantenerte dentro. Sin ellas tendrías que escribir la contraseña en cada página.
kanbanly-locale
Guarda el idioma que has elegido, para que la página se pinte en ese idioma desde el servidor y no cambie delante de ti al cargar.
kanbanly-reset
Marca que hay una recuperación de contraseña a medio terminar, para llevarte de vuelta a acabarla. Se borra sola al terminar o al cerrar la sesión.
Almacenamiento local
Algunas preferencias de la interfaz —el tema claro u oscuro, el ancho de un panel, la vista que tenías abierta en un tablero— se guardan en tu propio navegador y no llegan a nuestros servidores.

Cuánto tiempo conservamos las cosas

Mientras tu cuenta esté activa, tus datos se conservan. Esto es lo que hay que leer con atención, porque es la parte que suele sorprender.

Cuando borras un espacio de trabajo, un tablero, una lista o una tarjeta, deja de verse y no vuelve: para ti desaparece, y no hay papelera ni forma de restaurarlo. Pero la fila no se elimina de la base de datos, sino que se marca con una fecha de baja y se oculta. Esto se hizo así para poder responder con datos ciertos a preguntas de administración y de auditoría —cuántas cosas se borraron, cuándo— en lugar de tener que decir «no queda rastro».

Los registros de actividad de un tablero viven mientras viva el tablero. Las transacciones de pago y los comprobantes se conservan mientras lo exija la normativa contable y fiscal aplicable, aunque canceles el plan. Las peticiones de soporte se conservan para poder consultar el histórico de lo que nos escribiste.

Si quieres que tus datos se eliminen de verdad, y no solo se oculten, escríbenos: es una operación manual que hacemos a petición tuya. Lo explicamos en el siguiente apartado.

Qué puedes pedirnos

Puedes pedirnos, en cualquier momento y sin dar explicaciones, cualquiera de estas cosas:

Saber qué tenemos
Una copia de los datos personales que guardamos sobre ti y de dónde salieron.
Corregir lo que esté mal
Casi todo lo puedes cambiar tú mismo desde tu cuenta. Lo que no, lo cambiamos nosotros.
Llevártelos
Una exportación de tu contenido en un formato que puedas abrir en otro sitio.
Borrarlos de verdad
La eliminación efectiva de tu cuenta y de tu contenido de la base de datos, más allá del ocultamiento que describe el apartado anterior. Lo que no podamos borrar por una obligación legal —los registros de facturación, típicamente— te lo diremos con su motivo.
Oponerte o limitar
Dejar de recibir avisos por correo, o pedir que dejemos de tratar algún dato concreto, cuando eso no impida que el servicio funcione.

Cómo ejercer esos derechos

Escríbenos desde la Ayuda de la aplicación eligiendo la categoría «Datos personales y privacidad». Al llegar por ahí ya sabemos con certeza de qué cuenta se trata, lo que evita el paso incómodo de tener que pedirte que demuestres que eres tú.

Contestamos en el menor tiempo posible. Si tu petición implica borrar cosas de forma irreversible, te confirmaremos primero qué se va a borrar exactamente, porque no hay vuelta atrás.

Quién responde de todo esto

Los datos de contacto del responsable del tratamiento, su identificación fiscal, su domicilio y la autoridad de control ante la que puedes reclamar aparecerán en este apartado en cuanto estén confirmados. Mientras tanto, el canal de contacto para cualquier asunto relacionado con tus datos es la Ayuda de la aplicación, categoría «Datos personales y privacidad», que llega a una persona y no a un buzón automático.

Menores de edad

Kanbanly no está dirigido a menores de catorce años y no recogemos datos de ellos a sabiendas. Si detectamos una cuenta de un menor de esa edad, la cerramos y borramos sus datos.

Si eres madre, padre o tutor y crees que un menor a tu cargo ha creado una cuenta, avísanos por la Ayuda y lo resolvemos.

Cambios en esta política

Cuando cambiemos algo de fondo —un proveedor nuevo, un dato nuevo, un uso distinto— actualizaremos la fecha que aparece bajo el título y te avisaremos dentro de la aplicación antes de que el cambio entre en vigor. Las correcciones de redacción y los cambios que no alteren lo que hacemos con tus datos se publican sin aviso.